EL PNUD te propone una fascinante conversación con su economista jefa para América Latina y el Caribe sobre desarrollo humano, desigualdades, productividad, inclusión, resiliencia y gobernabilidad.
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La población de San Juan Comalapa, al sur de Guatemala, es en su mayoría indígena Maya-Kaqchiquel. Para paliar la emigración y cuidar del medioambiente, un proyecto implementado por el PNUD ha creado una parcela de plantas nativas. Su producción se utiliza en una biofabrica para recuperar el valor que tiene este tipo de vegetación en la generación de biofertilzantes y biocontroladores.
Aunque el crecimiento del sector tecnológico en la región ha sido notable, sigue estando incompleto. América Latina y el Caribe aún carecen de la infraestructura básica para lograr una transición digital inclusiva que ponga los beneficios de la digitalización al alcance de todos. Para asegurar que la revolución digital llegue a todos los grupos sociales en todos los países, se necesitan esfuerzos adicionales para educar en habilidades digitales y establecer un marco regulatorio apropiado.
Un especialista del PNUD en América Latina y el Caribe nos habla de protección social: una de las claves del desarrollo sostenible tanto en Honduras como en otros muchos países del mundo.
Existe una fuerte interconexión entre la gestión de residuos sanitarios, el cambio climático y la degradación ambiental. Un estrecho vínculo que necesita de prácticas y tecnologías sostenibles para proteger la salud humana y el medio ambiente. Algo que Singye, gestora de desechos sanitarios en Bután, conoce bien. "Los residuos sanitarios, si se eliminan sin tratar, afectan a todos, incluyendo animales, personas y medio ambiente", enfatiza.
La PNUD impulsa iniciativas que detengan y reviertan la deforestación, y, al mismo tiempo, promuevan el desarrollo económico local de México. Un mecanismo que trabaja en varias regiones de este país norteamericano, como en la Selva maya de la Península de Yucatán.
El PNUD te invita a escuchar ‘InnovAcción’: un pódcast que explora soluciones innovadoras que hacen la región más inclusiva, justa y sostenible.
Las comunidades indígenas de Otuquis y San Matías en Bolivia gestionan los incendios forestales con técnicas ancestrales, ayudando a que la flora y la fauna se recuperen de estas catástrofes. Con el paso del tiempo, estos fuegos han ido aumentando en frecuencia e intensidad. Frente a esta creciente amenaza, el PNUD apoya a estas comunidades a reforzar y modernizar sus conocimientos tradicionales de prevención, preparación y respuesta a los incendios forestales.
Además de encontrarnos en un momento crítico de la crisis climática, este 2024, con 3,700 millones de votantes en más de 70 países, es un año histórico para la democracia. Dos hitos que no solo coinciden en el tiempo; están entrelazados y son fundamentales para nuestro futuro porque la relación entre gobernanza y acción climática es determinante. Hoy, la humanidad tiene la oportunidad de lograr importantes avances en ambos campos a favor de nuestro presente y el de generaciones venideras.
En la capital cubana, un proyecto implementado por el PNUD promueve alianzas público-privadas en la gestión de residuos plásticos, papel, cartón y descartes forestales.
Últimamente, muchos países de la región se han visto afectados por intensas sequías. En 2023, México registró su año más seco. Uruguay enfrentó una situación similar, mientras que los embalses en Chile, y de ciudades como Bogotá y Ciudad de México, están cerca de quedarse secos. Como advierte el PNUD, es imprescindible mejorar la gobernanza y la gestión hídrica para preparar a la región a afrontar los efectos del cambio climático.
En América Latina, las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME) representan más del 99,5% del tejido económico de la región y son responsables del 60% del empleo formal. Durante más de 20 años, el Programa ODS Cadenas de Valor del PNUD en América Latina y el Caribe ha promovido estos negocios centrándose en la sostenibilidad, inclusión y mejores condiciones en todo el proceso productivo.
La crisis climática representa una amenaza existencial para la humanidad. Aun así, todavía podemos hacer realidad la promesa del Acuerdo de París. Para eso, tal y como impulsa el PNUD, hay que adoptar medidas urgentes, incluidas la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la eliminación gradual de los combustibles fósiles, la protección y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas naturales y el aumento de la resiliencia de los países.
Las comunidades del norte de Colombia cuentan con nuevos incentivos para proteger sus valiosos humedales. Estas iniciativas, apoyadas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), buscan fomentar prácticas sostenibles y la conservación del medio ambiente, asegurando el equilibrio ecológico y cultural de la región. Con estos esfuerzos, se pretende preservar los ecosistemas vitales para la biodiversidad y las tradiciones ancestrales.












