Con apoyo de la OIM e IKEA, una cooperativa mexicana ayuda a mujeres migrantes a reconstruir sus vidas mediante la artesanía. Una iniciativa que les ayuda ser más autónomas y generar ingresos.
OIM
Irvin llegó a Colombia en busca de nuevas oportunidades. Pero con el tiempo fue ella quien abrió las puertas a decenas de niños, niñas y adolescentes, cuyas vidas ha transformado a través de la danza.
Según la OIM, en el plano económico, la contribución de estos venezolanos se traduce en 10.000 $ millones al año a través del gasto en vivienda, alimentos, educación y servicios de salud.
“A los 70 años me estoy preparando para lo que va a suceder en los 90”, dice Enrique. Después de una cirugía que casi lo deja en silla de ruedas tras unos juegos olímpicos, este cubano afincado en México ha encontrado en la gimnasia TAO una saludable pasión.
Tras el retroceso del glaciar, Delia y sus vecinos sufrieron la contaminación del agua en su pueblo andino del Perú. La OIM unió al gobierno y a la comunidad en un proyecto de bio-remedio que mejoró la calidad de su agua, fortaleció la resiliencia climática y redujo la migración. Gracias a esta iniciativa, Delia y otras mujeres han reactivado la economía local, preservando al mismo tiempo las tradiciones.
Lizardo llegó hace 23 años a Granizal, el segundo asentamiento informal más grande de Colombia. Desde entonces ha visto llegar a más de 32.000 personas - en Granizal, 7 de cada 10 habitantes son desplazados internos por violencia. “ACNUR nos ha hecho sentir que no estamos solos”, afirma Lizardo. Hoy la falta de financiación y el cambio climático están generando nuevos riesgos en este asentamiento.
A través de 'Escuelas de Campo' apoyadas por la OIM, los agricultores del sur de México aprenden a adaptarse a los desafíos climáticos, a recuperar su tierra y a inspirar a las nuevas generaciones a seguir cultivando con esperanza.
Gracias al apoyo de la OIM, los centros Quédate de Joyabaj y Malacatancito, al sur de Guatemala, han empezado a cosechar agua de lluvia. Una iniciativa que les permite almacenar agua incluso en tiempos de sequía, asegurando acceso a familias, escuelas y pequeños negocios. Una forma efectiva de reforzar la resiliencia climática y evitar migrar por falta de recursos.
En las tierras altas guatemaltecas, mujeres indígenas participan en el Club de Bienestar de la OIM. Un círculo donde, en sus idiomas, construyen confianza, se apoyan, recuperan sus voces, fortalecen la autoestima, preservan la cultura y generan cambios.
En agosto de 2015, la tormenta tropical Erika devastó Petite Savanne, en Dominica, causando más de treinta muertes y destruyendo viviendas y medios de vida. La zona fue declarada peligrosa, lo que obligó a muchas familias a reubicarse en una comunidad más segura, pero sin sentido de pertenencia. Gente mayor como Athena lamentan la pérdida de la vida comunitaria. Frente al cambio climático, la OIM promueve la reconstrucción de vidas a través de la colaboración y soluciones sostenibles.
Cuando el suelo tembló bajo sus pies en Perú, Tamara Baltodano sintió pánico. Esta migrante nicaragüense había llegado a su país de acogida años atrás buscando oportunidades y un nuevo hogar. Tras perder su empleo, se adaptó y, con la ayuda de la OIM, decidió entrenarse como brigadista para ayudar en emergencias. En ese proceso descubrió una fuerza interior que no conocía. Hoy, Tamara encarna el valor y la solidaridad de quienes, lejos de casa, eligen transformar el miedo en fortaleza.
En las montañas de Baja Verapaz, mujeres indígenas guatemaltecas fortalecen su voz y confianza mediante los Clubes del Bienestar de la OIM. En lenguas mayas como el Achí y el Kaqchikel, esta iniciativa promueve autoestima, autocuidado y resiliencia, impulsando comunidades más unidas y reduciendo la migración irregular. “Necesitamos valorarnos”, reconoce una de las participantes.
En los bosques secos de la Chiquitanía boliviana, mujeres como Seferina, Leonarda y Elizabeth transforman el dolor dejado por los incendios de 2024. Con apoyo de la OIM y sus socios, estas mujeres impulsan capacitaciones, brigadas y planes de evacuación. Antes relegadas, hoy son protagonistas en la gestión de emergencias, demostrando que la solidaridad y la preparación pueden convertir la pérdida en esperanza y respuesta comunitaria.
A sus 65 años, Mariam Kamano lidera la mediación de base en su región en Guinea, y resuelve disputas transfronterizas, territoriales y familiares con paciencia, persistencia y una dedicación inquebrantable.
Tras emigrar a Colombia, el músico venezolano Eugenio y sus colegas crearon FUNDIMUSICOL. Una organización inspirada en el sistema de orquestas de Venezuela, pero adaptada a la realidad migratoria.











