La CEPAL analiza la inversión extranjera directa en América Latina y Caribe (ALC) en un contexto de incertidumbre y tensiones geopolíticas, a la vez que propone políticas inversoras que impulsen el desarrollo productivo.
Desarrollo Económico
La CEPAL advierte que, en la regiòn, esta guerra provoca un aumento de los precios de la energía y de la inflación, un menor crecimiento económico y mayores presiones comerciales y fiscales.
Con apoyo del FIDA, El Salvador ha introducido una plataforma para fomentar ahorro e inversión productiva, ayudando a que las remesas impulsen el desarrollo rural sostenible y la inclusión financiera.
La nutrición es clave en la transformación rural: promueve la salud, construye sistemas alimentarios resilientes e impulsa economías locales fuertes. En cambio, la desnutrición genera grandes pérdidas económicas. Cualquier gasto en nutrición produce altos retornos. El FIDA impulsa inversiones y programas de alimentación escolar con productos de proximidad. Acciones que mejoran la dieta infantil, crean mercados para pequeños agricultores y fortalecen la seguridad alimentaria y los medios de vida.
ONU Comercio y Desarrollo advierte que las subidas del precio del petróleo podrían incrementar en 20.000$ millones anuales la factura de importación de los países más vulnerables, agravando así la pobreza a nivel global.
En su último informe, el Banco Mundial alerta sobre el lento crecimiento económico de la región en un momento de incertidumbre mundial y de debilidad de la inversión.
Colombia recauda pocos impuestos, mantiene altos gastos y está atada a una costosa deuda. El PNUD alerta de como estas dinámicas limitan la inversión, la redistribución y la sostenibilidad económica del país.
Gjergj Leqejza es director general de una empresa textil en Albania. Gracias a un programa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), su empresa ha mejorado su productividad y ha podido subir los salarios a sus trabajadores.
Para proteger a los hogares de bajos ingresos, pequeños negocios y agricultores del riesgo financiero, el PNUD y sus socios han establecido el mayor programa de innovación en seguros del mundo. Una iniciativa que ha llegado a más de 280.000 personas. Beneficiarios como Pedro. Un comerciante en Colombia que sufre dificultades de financiamiento, pero que gracias al crédito, la provisión de seguros y la educación financiera del PNUD, hoy disfruta de mayor seguridad para seguir adelante.
El pago de la deuda ahoga el desarrollo de muchos países; los intereses absorben una parte creciente de los ingresos públicos, dejando menos recursos para educación, salud o infraestructura. Como destaca ONU Comercio y Desarrollo, entre 2018 y 2024 esta presión afectó al 73 % de países vulnerables. La volatilidad financiera actual generalizada y la menor liquidez elevan el riesgo de que se produzcan crisis más profundas. Un fenómeno que a su vez, limitaría aún más el espacio fiscal para implementar políticas sociales con que afrontar esta inestabilidad.
Se avecina una ola: 1.200 millones de jóvenes en países en desarrollo entrarán en la fuerza laboral en los próximos 10 a 15 años, aunque se espera que estas economías generen solo unos 400 millones de empleos. El Banco Mundial explora el impacto de este embate en la estabilidad global y cómo la inversión temprana —en formación, infraestructuras y empresas— podría transformar un riesgo inminente en una oportunidad histórica.
La CEPAL publica un informe con datos sobre el desarrollo económico, social y ambiental de la región. Un panorama estadístico que indaga sobre la pobreza multidimensional y las desigualdades por país.
Reconociendo que las zonas rurales son clave para la seguridad alimentaria y el crecimiento económico, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) ayuda al mundo rural a enfrentar sus principales retos. Amenazas como la falta de capital y el limitado acceso a los mercados. Para ello, el FIDA se centra en empoderar a la juventud, fortalecer la resiliencia de las comunidades y en conectar a pequeños productores con mercados, logrando aumentos tanto en su producción como en sus ingresos.
Según la OIM, en el plano económico, la contribución de estos venezolanos se traduce en 10.000 $ millones al año a través del gasto en vivienda, alimentos, educación y servicios de salud.
La CEPAL señala que la región registra cuatro años seguidos de crecimiento económico bajo y que enfrentará un 2026 con un menor dinamismo del consumo privado y de la demanda externa.














