Los efectos económicos de la suspensión de casi toda actividad en los países debido a la pandemia de COVID-19 han repercutido inmediatamente en los mercados mundiales de productos básicos y es probable que esto continúe así los próximos meses. El Banco Mundial advierte que la pandemia podría dar lugar a cambios permanentes en la oferta y la demanda de estos productos y, en especial, en las cadenas de suministro que los trasladan desde los productores hasta los consumidores de todo el mundo.
Desarrollo Económico
La pandemia ha añadido complejidad a los caminos que debemos forjar. Los Laboratorios de Aceleración del PNUD trabajan para facilitar la respuesta y la recuperación, ideando rápidamente formas de afrontar el nuevo mundo en que vivimos.
La pandemia de COVID-19 ha empujado al mundo hacia una recesión, que en 2020 será peor que la crisis financiera mundial. El daño económico va acumulándose en todos los países, en paralelo con el incremento de nuevas infecciones y de las medidas de contención adoptadas por los gobiernos. China fue el primer país que sufrió de lleno el impacto de la enfermedad. Países europeos como Italia, España y Francia atraviesan las fases agudas de la epidemia, seguidos por Estados Unidos. En muchas economías emergentes y en desarrollo, la epidemia apenas parece estar comenzando.
En la República Centroafricana, el Banco Mundial entrega efectivo a personas desplazadas por el conflicto para que rehagan sus vidas y mejora las infraestructuras para reconstruir el país y la economía.
A pesar del aumento de la esperanza de vida, el incremento de las enfermedades crónicas y no transmisibles se ha convertido en una amenaza mundial. 15 millones de personas mueren, cada año, antes de los 70 años debido a estas afecciones, entre las cuales se incluyen dolencias cardiovasculares, cáncer, obesidad y diabetes. En el informe "Obesidad: Consecuencias sanitarias y económicas de un desafío mundial latente" del Banco Mundial se advierte sobre la creciente epidemia de obesidad y sus impactos negativos.
Escucha la entrevista a Marta Roig, autora del "Informe Social Mundial 2020: la desigualdad en un mundo en rápida transformación", donde nos explica cómo se da la desigualdad en el mundo.
El "Informe sobre la situación y las perspectivas de la económica mundial" es la publicación emblemática de la ONU que analiza las principales tendencias e indicadores económicos mundiales y regionales, y examina las perspectivas de un crecimiento económico sostenible frente a los crecientes desafíos financieros, políticos, sociales y ambientales. La edición de este año se centra en el impacto de la crisis climática, así como en la creciente polarización política y el escepticismo sobre la globalización. Sigue el lanzamiento mundial el 16 de enero al mediodía (12p.m, Hora Estándar del Este).
La lana y el mohair son la base de la economía rural en Lesotho. Entre sus productores se encuentran desde pastores con pequeños rebaños hasta ganaderos a gran escala que crían animales mejorados genéticamente. Con más de 1,2 millones de ovejas y casi un millón de cabras, el potencial de desarrollo de esta industria es enorme.
La cooperación Sur-Sur y la cooperación triangular consisten en la difusión y el intercambio de soluciones prácticas entre los países del sur, a fin de ayudarse mutuamente a alcanzar sus objetivos de desarrollo en determinados ámbitos, como por ejemplo, la agricultura. La FAO pone en contacto a países que pueden aportar soluciones con países que están interesados en aplicarlas, además de velar por la calidad técnica de estos intercambios. Descubre alguna de estas exitosas colaboraciones.
Gracias a la ayuda del Programa de Desarrollo de la ONU, estas mujeres de un pequeño pueblo de Indonesia tienen más salidas laborales y han recuperado los telares de madera para continuar contando historias a través de sus tejidos tradicionales.
La economía mundial se encuentra en una desaceleración sincronizada y, una vez más, hemos recortado la proyección de crecimiento para 2019 a un tres por ciento, el ritmo más lento desde la crisis financiera mundial, según el informe del Fondo Monetario Internacional.
Gracias a nuevas infraestructuras de calidad en Kosovo, subvencionadas por la UE y puestas en marcha por UNOPS, las personas están mejor conectadas en los Balcanes Occidentales, lo que fomenta el desarrollo económico y aumenta la cooperación regional, la paz y la estabilidad.












