Las mujeres viven más, pero no mejor. Un análisis de ONU Mujeres explica cómo los sesgos de género en salud perjudican su bienestar. Su dolor suele ignorarse, los diagnósticos se retrasan y los sistemas, basados en datos masculinos, fallan. Estas desigualdades afectan a su calidad de vida y exigen reformas con investigación, servicios y atención digna.
ONU Mujeres
Se despertó frente a una pesadilla: imágenes sexuales suyas, producidas con IA, circulaban por las redes sociales y habían llegado a miles de personas. Para muchas mujeres y niñas, esta es hoy una realidad cotidiana. Los deepfakes, o ultrafalsos, se utilizan de manera abrumadora contra las mujeres, a menudo con contenido pornográfico sin consentimiento. Una vez compartidos, se propagan con rapidez y resultan casi imposibles de eliminar, lo que causa un daño perdurable. Denunciar los hechos puede retraumatizar a las víctimas, mientras que los agresores quedan impunes, porque las leyes quedan obsoletas rápidamente, no se aplican con coherencia, y las plataformas son lentas en responder. El abuso con deepfakes es prevenible con leyes más contundentes, respuestas más rápidas y apoyo a las víctimas.
El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) llega en un momento en el cual los sistemas de justicia se debilitan debido a los conflictos y a la represión. A nivel global, las mujeres solo tienen el 64 % de los derechos legales de los que disfrutan los hombres - son rechazadas, no se les cree, sufren revictimización o se ven privadas de apoyo jurídico. Una justicia real igualdad de derechos, asistencia legal y apoyo tras violaciones.
Mujeres sobrevivientes de violencia digital en estos dos países se han convertido en agentes de cambio, impulsando leyes y acciones para crear entornos digitales seguros.
Cuando se habla de migración, a menudo se citan cifras sobre flujos, costos y contribuciones económicas, pero cada número representa historias de coraje y resiliencia. Casi la mitad de los 304 millones de migrantes son mujeres, muchas trabajando en cuidados, sosteniendo familias y comunidades. Como nos recuerda ONU Mujeres, estas mujeres enfrentan estereotipos que las victimizan, las sexualizan o las consideran una carga.
“Cuando escapas de tus abusadores, te sientes más o menos segura, pero la violencia digital te sigue adonde vayas”. Ljubica Fuentes recuerda el instante que cambió su vida.
La tecnología debería empoderar a mujeres y niñas, pero muchas sufren acoso, abuso y control digital cada día. Los ataques empiezan online - difusión de fotos privadas, amenazas, rastreo o deepfakes- y pueden escalar a violencia real. Millones sufren mientras las organizaciones que las apoyan pierden recursos. ONU Mujeres urge a responsabilizar a los culpables, a exigir acción a las tecnológicas, apoyar a las supervivientes, invertir en prevención y a promover un entorno digital seguro e igualitario para todas.
Las mujeres indígenas enfrentan grandes desigualdades laborales: baja remuneración, alta informalidad y exclusión social. En Bolivia, las Cholitas Escaladoras desafían estas barreras mediante el montañismo y el turismo rural sostenible. Con apoyo de la OIT y ONU Mujeres, estas mujeres avanzan hacia la formalización, el acceso a derechos laborales y el fortalecimiento de sus comunidades.
Invertir en el cuidado no es solo un acto de compasión, sino una poderosa estrategia económica que genera empleo, empodera a las mujeres y construye sociedades más sanas y justas para generaciones futuras.
Esta estudiante chilena ha encontrado en la programación una forma de transformar su entorno. Tras participar en unos talleres de ONU Mujeres, ahora inspira a otras niñas usando tecnología, arte y ciencia.
Mujeres y niñas de todo el mundo exigen paz con mensajes como “Alto el fuego” y “Fin a la guerra”. ONU Mujeres amplifica estas voces, recordando que la participación femenina en negociaciones de paz produce resultados más duraderos. Tras 25 años de aprobar la Agenda Mujeres, Paz y Seguridad, los gobiernos aún no cumplen plenamente sus compromisos. Comprender el vínculo entre igualdad de género y paz es crucial para evitar los riesgos de ignorar estas prioridades.
Como advierte ONU Mujeres, aunque el trabajo de cuidados es esencial para la sociedad y la economía, aún es invisibilizado y ocupa normalmente a mujeres, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad.
ONU Mujeres te presenta a María Magdalena Puní, una indígena Nasa del Cauca, al suroccidente de Colombia; una zona que fue duramente golpeada por el conflicto del país. María trabaja para dotar a las mujeres de herramientas que transformen sus vidas y las hagan más independientes. Mecanismos como el emprendimiento de café y la mejora de su proceso productivo.
Tras casi treinta años de la 4ª Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing, la diplomática mexicana Yanerit Morgan recuerda cómo aquella experiencia transformó su mirada sobre la igualdad, la maternidad y el poder de lo colectivo.
ONU Mujeres documenta una experiencia transformadora en El Salvador. Una iniciativa donde el trabajo de cuidados, históricamente realizado por mujeres, invisibilizado y no remunerado, se coloca en el centro de una apuesta por la igualdad.













